El uso del tiempo en la tecnología: cómo inspirarse del Eclesiastés

“Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo.” Ec, 3-1

San Gregorio de Nisa, Padre de la Iglesia, ha escrito unas homilías sobre el Eclesiastés que ayudan a entender cómo vivir nuestra vida con provecho. Los consejos son tan actuales que también se pueden aplicar a nuestra sociedad digital.

¿Qué significa vanidad? Algo vano

Para San Gregorio hay dos tipos de actitudes vanas, es decir inútiles:

1- “La inutilidad de actos realizados con prisa sin propósito”, es decir, el que no tiene un objetivo marcado desde el principio y vaguea sin rumbo fijo.

2- La actitud de “aquello que actúa en vista de un fin que persigue con prisa como algo útil y que, luego, porque un obstáculo ha surgido, ve que su esfuerzo no alcanza ningún éxito”. Aquí, en esta segunda situación, hay un objetivo final que alcanzar, pero no existe la determinación suficiente y la perseverancia para llegar a ello.

Conexiones con nuestra sociedad digital: presencia en las redes sociales, identidad digital, emprendimiento digital, creación de contenidos en blogs o webs…

 

¿Cómo vivir una vida con provecho?

“Es conveniente definir la manera de llevar a cabo una vida conforme a la virtud. Esto supone una definición del tiempo y un conocimiento del momento favorable (kairos) para cada acción y cada etapa de la vida.”

1-Justa medida: “no llegar a la medida requerida por la virtud es culpable, y hay que rechazar sobrepasar la justa medida.”

2-Momento favorable: que “ni el que precede el momento favorable ni el que viene más tarde es considerado como siendo parte del bien.” Porque en esos dos casos “el momento elegido arruina la utilidad de la acción, ya que no es el momento oportuno para cosechar.”

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Momento para plantar y arrancar (Ec, 3-2)

San Gregorio entiende este pasaje como “un momento para plantar la sabiduría y para arrancar la planta del desorden.”

1-Y, ¿Qué es el desorden? “Si todos prestáramos atención, no dejaríamos el trayecto directo de la vida para dar vueltas (…) en (el) ejercicio del poder, de la notoriedad y de las riquezas.”

2- ¿Cuál es la consecuencia principal? “por esta razón estamos fastidiados por la multiplicidad de caminos de esta vida y ya no encontramos la salida del laberinto de esta existencia.”

Conexiones con nuestra sociedad digital: Generación de ruido por los datos consumidos y producidos, capacidad de elección de contenidos, contactos vs amigos, uso del muro facebook ….

 

Lanzar y recoger piedras Ec, 3-5

Para guiarse y no perderse en este laberinto hace falta razonar y tener recursos: “hay que considerar que las piedras proyectadas (…) son los razonamientos que destruyen el mal – piedras que hay que lanzar y recoger sin cesar: lanzar para la destrucción de lo que es un obstáculo en nuestra vida y recoger para que el fondo de nuestra alma esté siempre llena de recursos.”

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Guardar y tirar. Ec, 3-6

Centrarse en lo que nos es de provecho:

“¿Tirar el qué? Lo que cuya perdida ha sido juzgada útil, claro.” Y una vez que nos hemos desprendido de todo lo que nos sobra, toca velar sobre lo que realmente importa “Porque hay una cosa más grande que encontrar: es guardar la gracia que ha sido encontrada.” Y el texto del Eclesiastés cierra este apartado dando la clave: “Ha metido en el corazón del hombre el sentimiento de eternidad” (Ec, 3-11)

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EL DILEMA DEL MIT SOBRE EL COCHE AUTÓNOMO TIENE RESPUESTA: LA DIGNIDAD HUMANA.

“Yo te doy gracias por tantas maravillas: prodigio soy” Salmo 139:14

Se ha hablado mucho en los medios de comunicación del portal Moral Machine del MIT en el cual los internautas deben decidir qué tipo de personas deberían ser atropelladas primero por un coche autónomo en caso de accidente. Pero la verdadera cuestión que se plantea es: “¿qué vida vale más?”

Y la respuesta es crucial porque esta clasificación de las personas no afectará sólo en este caso, sino que este algoritmo podrá usarse para decidir a quién dar un trabajo primero o proporcionar medicamentos y cuidados.

Según el MIT, no es posible encontrar una solución. En todo caso, solo se podría llegar a un consenso social para elegir a quién atropellar primero. Así lo expresa uno de los responsables del programa cuando dice: “Lo que enseñamos con esos datos es que no existen reglas universales”[1].

Es interesante apuntar, en este sentido, que el gobierno alemán es uno de los pocos que proclama que “en caso de situaciones de accidente inevitable, cualquier distinción basada en características personales (edad, sexo, constitución física o mental) queda estrictamente prohibida”[2].

Es lo que promulga la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada en 1948 tras la tragedia de la Segunda Guerra Mundial y de la Shoah: «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos» (art 1). Esta declaración refleja la aportación milenaria del cristianismo a la humanidad cuando reconoce en cada persona una creatura cuya dignidad “está enraizada en su creación a imagen y semejanza de Dios” (Cat. 1700).

Así que se podría establecer el algoritmo del coche autónomo de forma muy sencilla. Ya que cualquier ser humano, independientemente de sus características, tiene una misma dignidad, solo habría que volcarse en salvar al máximo número posible de personas.

[1] https://www.pourlascience.fr/sd/science-societe/il-ny-a-pas-de-solution-universelle-au-dilemme-moral-de-la-voiture-autonome-15004.php

[2] In the event of unavoidable accident situations, any distinction based on personal features (age, gender, physical or mental constitution) is strictly prohibited. https://www.bmvi.de/SharedDocs/EN/publications/report-ethics-commission.pdf?__blob=publicationFile

 

LA REGLA DE SAN BENITO APLICADA A NUESTRA SOCIEDAD TECNOLÓGICA

La regla de San Benito fue escrita hace unos 1500 años y ha sido la base de muchas órdenes monásticas a lo largo de los siglos. Ahora, ¿todavía este texto tiene algo que aportarnos para los que no somos ni monjes ni de la Edad Media? Parece que sí… y, de hecho, da consejos muy aprovechables a los que navegamos en esta sociedad digital. Además, estos días en los cuales muchos tenemos que quedarnos en nuestras casas, nos trasmite la experiencia de personas acostumbradas a vivir recluídas en espacios pequeños, sitiéndose, a la vez, especialmente libres.

1-ORA ET LABORA

“Reza y trabaja” es el lema de San Benito y, realmente, toda su regla habla de ello. Hay mucho que sacar de esta corta frase. Aquí van dos apuntes:

  • El orden de la frase es importante y empieza por “reza”. Abre una puerta en nuestra sociedad hiperconectada donde el activismo es casi imparable. Organizar el día con la oración en el centro y lo primero, orienta todas las tareas y nos permite construir espacios de intimidad y acordarnos de que somos personas, no máquinas.
  • Ora et labora, ora et labora: cuando se repite muchas veces seguidas, se transforma en una respiración, un ritmo que nos permite estructurar nuestra vida y buscar el equilibrio que tantas veces se nos escapa.

2-NO CAMBIES SIEMPRE DE SITIO

San Benito clasifica los monjes en cuatro tipos. De estos, el peor para él es el siguiente:

“El cuarto género de monjes es el de los llamados giróvagos, porque su vida entera se la pasan viajando por diversos países, hospedándose durante tres o cuatro días en los monasterios. Siempre errantes y nunca estables, se limitan a servir a sus propias voluntades (…)”

Hoy viajamos a todas partes, saltamos de proyecto en proyecto, de relación en relación; algo que puede parecer muy liberador. Entoncés, ¿qué es lo que quiere decir San Benito cuando apunta a esos monjes como los peores? Advierte de un gran peligro: el que no tiene raíces no da fruto. Trasladándolo a la naturaleza, se entiende enseguida que un árbol que se desenraizara cada cuatro días no valdría para nada. Todo lo que merece la pena en la vida requiere tiempo y constancia. De lo contrario, nos abocamos a encerramos en un constante “volver a empezar”.

3-HABLA LO JUSTO

“Que el monje hable reposadamente y con seriedad, humildad y gravedad, en pocas palabras y juiciosamente, sin levantar la voz, tal como está escrito: “Al sensato se le conoce por su parquedad de palabras”.

Que Google privilegie el contenido de calidad a la cantidad cuando lo clasifica nos da una pista sobre todo el ruido generado en Internet; y que simplemente es eso, ruido. A la hora de comunicar en las redes sociales es sencillo pero eficaz poner el corazón en compartir contenidos valiosos, que enriquecen, alientan o ayudan a las personas, lo demás, sobra.

4- ALTERNA TRABAJO MANUAL E INTELECTUAL

“La ociosidad es enemiga del alma; por eso han de ocuparse los hermanos a unas horas en el trabajo manual, y a otras, en la lectura divina.”

Si eso lo dice una de las mayores figuras espirituales de todos los tiempos, ¡será por algo! Volvamos a descubrir lo que somos capaces de hacer físicamente, sea hacer deporte, bailar, cultivar, limpiar, cocinar, dibujar, coser, tocar un instrumento… nuestro cuerpo es muy valioso, no sólo somos una mente frente a una pantalla.

5-PRACTICA LA HOSPITALIDAD

“A todos los huéspedes que se presenten en el monasterio ha de acogérseles como a Cristo, porque él lo dirá un día: «Era peregrino, y me hospedásteis». (…) Pero, sobre todo, se les dará una acogida especial a los pobres y extranjeros, colmándoles de atenciones, porque en ellos se recibe a Cristo de una manera particular (…)”

Cuando se recibe en casa, esta se transforma en un hogar. Estos días no es posible hacerlo físicamente, pero sí podemos acoger y acompañar a los que están aislados, “colmándoles de atenciones”.